Saturday, June 19, 2010

Gabinete ocultó ley 9 en 1 por dos semanas

isidro rodríguez
irodriguez@prensa.com

Durante 13 días, el Consejo de Gabinete mantuvo oculto el proyecto conocido como Ley 9 en 1 –ya convertido en la Ley 30– que reformó tres códigos y seis leyes de la República.

Fue en la noche del 26 de mayo pasado que el Gabinete aprobó el documento, según consta en la resolución 56, que lleva la firma del presidente de la República, Ricardo Martinelli, y sus ministros de Estado. No obstante, el informe de la oficina de prensa de la Presidencia, sobre el Gabinete de ese día, no incluyó la aprobación del proyecto más polémico de su primer año de gestión. Días más tarde –y en medio de críticas de la sociedad civil organizada– Martinelli se defendió diciendo que a su proyecto le faltó “divulgación”.

El 7 de junio, cuando el ministro de Gobierno, José R. Mulino, presentó el proyecto a la Asamblea, también ocultó su contenido. En la exposición de motivos solo se refirió a que se reformaría la ley de aviación comercial. Fue el 8 de junio, cuando el proyecto apareció en el sitio web de la Asamblea, que se conoció que el texto incluía reformas laborales, penales y de derechos humanos.

Carlos Gaznell, de la Fundación por la Libertad Ciudadana, calificó esta situación como una mala práctica en la que han incurrido todos los gobiernos, y más –dijo– el que encabeza Martinelli.

Gaznell denunció que la falta de transparencia y divulgación de una ley con este tipo de reformas, que se incluyeron violentando procesos legales, representa una práctica peligrosa para la democracia.

La misteriosa ley 9 en 1

isidro rodríguez
irodriguez@prensa.com

La Ley 30 del 16 de junio de 2010, que reformó los códigos de Trabajo, Penal y Judicial, así como otras seis leyes nacionales, se concibió bajo el misterio de una reunión del Consejo de Gabinete del 26 de mayo de 2007.

Esa noche, la Secretaría de Comunicaciones del Estado envió a los medios un informe de prensa de lo aprobado por el Gabinete.

Una reforma al Código Fiscal para declarar una moratoria en el pago del nuevo impuesto de PH a los contribuyentes durante el primer cuatrimestre de este año, y una autorización a la Caja de Seguro Social para contratar directamente con el Patronato del Hospital del Niño la prestación de los servicios externos de pediatría a los menores de 15 años, fueron los dos temas que se incluyeron en el informe.

El 30 de mayo circularon los primeros rumores de parte de los sindicatos, de que el Gobierno preparaba un supuesto proyecto 4 en 1 para aprobar cuatro temas en una sola ley.

La ministra de Trabajo, Alma Cortés, salió al paso y desmintió a los sindicatos.

El 4 de junio pasado, la misma ministra Cortés anunció que el Gobierno presentaría reformas al Código de Trabajo, pero a partir del 1 de julio, durante las sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional.

Ese mismo día el presidente, Ricardo Martinelli, mediante el decreto Ejecutivo 463 extendió las sesiones extraordinarias en la Asamblea Nacional del 7 de junio hasta el 25 de junio. Solo se abordarían tres temas: un proyecto de ley para promover la aviación comercial; el que tipifica la desaparición forzada y la tortura como delito, y otro que modificaba el Código Fiscal.

Mulino presenta ley

Tres días después de lo que dijo Cortés, el 7 de junio, el ministro de Gobierno y Justicia, José R. Mulino, fue al pleno de la Asamblea Nacional a presentar el proyecto de ley de aviación comercial. Se añadieron dos ratificaciones de funcionarios.

Sin mediar palabra, Mulino entró al pleno legislativo. Solo le tomó 20 minutos leer la exposición de motivos y explicar el objetivo del proyecto: “promover el desarrollo de la aviación comercial para que Panamá se convierta en punto de destino de más de 60 naciones”.

Mulino terminó su intervención en el pleno, se tomó la respectiva fotografía con José Luis Varela, presidente de la Asamblea. Luego se retiró sin dar mayores detalles del proyecto.

Al día siguiente apareció el proyecto en la página web de la Asamblea. Quedó al descubierto que el ministro Mulino había ocultado información sobre el contenido total del proyecto, que recibió el número 177 por la Secretaría de la Asamblea Nacional.

El proyecto de ley No. 177 consistía en 30 artículos, pero solo 10 se referían a la aviación comercial. El resto de los artículos trataba de reformas al Código de Trabajo, al Penal y al Judicial. Se modifican seis leyes: la orgánica de la Policía Nacional, la Ley General de Ambiente, Y la Ley de Contrataciones Públicas.

También modificaba la ley marco regulatoria de los servicios públicos, la ley que crea el Tribunal de Cuentas y la ley de aviación.

El proyecto reformaba el Código de Trabajo para limitar el derecho a huelga a los trabajadores y la ley ambiental para eliminar la evaluación ambiental oficial.

Modificaba la ley de la Policía para exonerar a los agentes del arresto preventivo, en caso de que fuesen acusados de algún delito cometido en el ejercicio de sus funciones.

Después de conocer los contenidos más polémicos del proyecto No. 177, las reacciones de sindicalistas y activistas del medio ambiente no se hicieron esperar.

Debate acelerado

Toda esa semana, el debate se intensificó tanto en las calles como en los medios.

El proyecto fue enviado por los asesores de la Asamblea a la Comisión de Transporte, dirigida por el diputado oficialista Marcos González. El mismo que había acusado al ministro Mulino de corrupción por apadrinar las acciones de su asesor Eduardo Alfaro, en supuestas irregularidades con reclusos en las cárceles.

El martes 8 no hubo actividad en la Asamblea. El miércoles 9 empezó el primer debate.

Con más de media hora de retraso se dio inicio a la sesión.

El diputado Marcos González solo dio cinco minutos a los más de 30 voceros de organizaciones que se presentaron a la Comisión de Transporte a pedir el retiro del proyecto.

En tres horas, los diputados oficialistas Luis Eduardo Quirós, Francisco Ríos (suplente de Manuel Cohen) y también Marcos González y Carlos Afú hijo (suplente de Carlos Tito Afú), de Cambio Democrático, aprobaron el proyecto 177 en primer debate.

No escucharon los argumentos de los representantes de sindicatos y de los ambientalistas sobre los efectos negativos del proyecto.

Las cosas fueron más polémicas cuando el proyecto llegó al pleno legislativo.

El presidente de la Asamblea, José Luis Varela, ordenó la expulsión de los obreros del Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción (Suntracs) y ambientalistas del recinto legislativo.

En las afueras de la Asamblea, los sindicalistas y los ambientalistas protestaban mientras que adentro los diputados aprobaban artículo por artículo, sin pedir cortesía de sala para ministros y directores de entidades involucrados en las reformas que incluía el proyecto.

El jueves 10 de junio, el mandatario Ricardo Martinelli salió de viaje a Grecia en compañía de su ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu.

El viernes 11 de junio, y a puertas cerradas, el proyecto fue aprobado en segundo debate con 41 votos a favor y 16 en contra.

El sábado 12, sin mucha demora e igual que el día anterior –a puertas cerradas–, la bancada oficialista aprobó el proyecto sin hacerle mayores cambios a lo que presentó el Ejecutivo.

Más de 60 organizaciones sindicales y sociales se organizaron en la semana para enfrentar el proyecto no. 177. Pedían al Presidente que la vetara.

Martinelli regresó el martes 15 de Grecia, y el miércoles 16 de junio sancionó y promulgó en la Gaceta Oficial la Ley 30 de 2010, ignorando el clamor ciudadano de que se vetará la ley.

Los más de 60 sindicatos y organizaciones sociales y ambientales opuestas a ley realizaron una marcha para exigir la derogatoria de la Ley 30. La primera protesta multitudinaria que enfrenta Martinelli a pocos días de cumplir su primer año de gobierno.

Martinelli reiteró que no la derogará y ahora los gremios sindicales, docentes y médicos calientan motores para realizar una huelga.

Las organizaciones opuestas a la ley 9 en 1 preparan acciones contra la Ley 30: el lunes 21, la presentación de una demanda de inconstitucionalidad en la Corte; el 24 realizarán una asamblea de dirigentes, y para el 29 de junio se preparan para una marcha nacional contra la Ley 30.

Moncada Luna será el ponente

El abogado Ernesto Cedeño presentó ayer ante la Corte Suprema la primera demanda de inconstitucionalidad contra la Ley 30 de 2010, mejor conocida como ley 9 en 1.

En el reparto hecho ayer le correspondió al magistrado Alejandro Moncada Luna ser el ponente de esta demanda, y de todas las que se presenten en los próximos días contra esta legislación, según informó un comunicado de la Corte Suprema.

El mandatario Ricardo Martinelli nombró magistrado a Moncada Luna.

El secretario de derechos humanos del Colegio Nacional de Abogados, Carlos Herrera Morán y el presidente del Movimiento de Abogados Gremialistas, Rogelio Cruz, anunciaron que este lunes 21 presentarán otra demanda de inconstitucionalidad contra esta ley. Ellos representarán a los más de 60 gremios sindicales, sociales y ambientalistas que piden la derogatoria de la ley.

Isidro Rodríguez

$650 millones pagarán por Corredor Norte

roberto gonzález jiménez
rgjimenez@prensa.com

La compra del 100% de las acciones del Corredor Norte costará $650 millones.

Así lo acordaron el Gobierno y la concesionaria de la autopista, la empresa mexicana Pycsa, aunque la operación no ha sido cerrada por el momento, adelantó ayer el viceministro de Finanzas, Dulcidio De La Guardia.

Algo más de la mitad de la compra —$350 millones— será financiada por la propia Pycsa a través de un bono amortizable a 10 años.

Los otros $300 millones serán pagados con los aportes del Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD) y las reservas de la Caja del Seguro Social (CSS), si así lo aprueba su junta directiva.

En el caso de la compra del Corredor Sur —pactada en $420 millones—, $245 serían de deuda y $175 en efectivo, aportado también por la CSS y el FFD.

En total, entre ahorros nacionales y dinero de los asegurados se invertirían en conjunto $475 millones.

Para el FFD, los $237.5 millones supondrán el 18% de los activos de su patrimonio, que el 30 de abril alcanzaba los $1,346.3 millones.

La plana mayor del Ministerio de Economía y Finanzas, con el ministro Alberto Vallarino a la cabeza, presentó ayer ante la Comisión de Hacienda de la Asamblea Nacional los detalles de ambas operaciones y de la situación financiera del FFD, dentro del periodo de consultas del proyecto de Ley 178, que pretende modificar la ley que creó el FFD para que se pueda destinar hasta el 35% de su patrimonio a inversiones en concesiones para la construcción y operación de autopistas.

El Gobierno defendió que en la situación actual los corredores no podrían ser recuperados y que tampoco se podrían ejecutar las extensiones previstas. Además, con esta operación, los recursos del FFD y de la CSS recibirían un retorno al 10%, y los beneficios operativos de los corredores no saldrían de Panamá.

Vallarino adelantó también los planes del Gobierno para llevar el Corredor Norte hasta Tocumen y ampliar el Corredor Sur a tres carriles por sentido.

Por su parte, los diputados de la oposición plantearon que el dinero habría estado mejor invertido en la construcción de nuevas infraestructuras y que la operación habría sido buena si se eliminaran los peajes por el uso de las carreteras, algo que no va a suceder. Se espera que la próxima semana se vote en la Asamblea el proyecto de Ley.



Sigue interés de la CSS por corredores

Minerva bethancourth
mbethancourth@prensa.com

La administración de la Caja de Seguro Social (CSS) no ha renunciado a su interés de participar en las negociaciones para la compra de los corredores Norte y Sur, que adelanta el Gobierno una vez conforme la Empresa Nacional de Autopista (ENA).

El director de la institución, Guillermo Sáez Llorens, dijo que se debe buscar un mecanismo para mejorar el portafolio de inversiones de la CSS debido a que las mismas generan un interés de 2% y a duras penas un 3.5%. Sáez precisó que la CSS espera lograr un rendimiento por encima del 8% y lograr unos 250 millones de dólares para apoyar el deficitario programa de Invalidez, Vejez y Muerte que respalda las jubilaciones. Uno de los aspectos tratados es que la Caja compre parte de las acciones de los corredores en bonos con una rentabilidad por arriba del 8%.

La administración de la CSS sostuvo una reunión con representantes del Ministerio de Economía y Finanzas, a fin de concretar la participación de la institución en la empresa estatal ENA. La próxima semana esperan tener mayores detalles al respecto.

Confusión al medir alza de precios

Raúl A. Bernal
rbernal@prensa.com

Cada día cubrir los gastos básicos, como los de los alimentos, es una dura prueba para cualquier presupuesto familiar.

En cinco años el alza ha sido sustancial, pero a la hora de medir el encarecimiento reina la confusión.

Hace poco el director de Análisis Económico y Social del MEF, Rogelio Alvarado, explicó a los periodistas asistentes a un seminario: “si quieren medir la pobreza, remítanse a la canasta básica de alimentos del MEF; con la Acodeco verán lo que es mercadeo, y si quieren hablar de inflación, pueden revisar el Índice de Precios del Consumidor (IPC) de la Contraloría”.

Con esto, el funcionario dejaba claro a los comunicadores que no buscaran unificación en cuanto a un indicador preciso sobre el costo de la canasta básica familiar (CBFA), porque no resultaría lo más adecuado.

“No pretendamos tener un vestido para todos los cuerpos”, fue una de las repuestas que lanzó Alvarado en aquella ocasión, cuando los periodistas le cuestionaban por qué el MEF y la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) mostraban reportes diferentes sobre este indicador social.

A pesar de que ambas entidades parten de elementos establecidos por la Contraloría General de la República, los números estadísticos resultan un tanto disímiles. Por ejemplo, la CBFA de abril pasado que reportó recientemente el MEF, tuvo un costo de 273.19 dólares, mientras que para la Acodeco la canasta más baja para ese mismo mes fue de 252.20 dólares.

Pero el asunto no queda ahí. Mientras el MEF divulgó hace tres días la canasta de abril, la Acodeco tiene su reporte mensual de mayo e incluso hace un monitoreo semanal que se conoce como “La canasta básica del ahorro” y que abarca solo 15 productos, de los 50 que están incluidos en la CBFA que se registra mensualmente.

La Acodeco ha salido al paso ante estas contradicciones, y expone que para evitar confusiones en aquellas personas que utilizan sus estadísticas, han preferido catalogar la recolección mensual de precios y cálculo de costo de la canasta básica de alimentos como “un seguimiento de precios antes que como una encuesta”.

Asimismo, la entidad informa que utiliza la misma información de productos, así como las cantidades consumidas que utilizan otras entidades del sector público, especialmente el MEF.

VARIANTES

Acodeco reconoce que hay variantes en la forma operativa de los seguimientos de precios que se realizan. Es decir, mientras el MEF publica precios promedio, basados en datos recopilados por la Dirección de Estadística y Censo de la Contraloría, la Acodeco utiliza precios mínimos en cada establecimiento donde recogen los precios de los diferentes productos.

Lo cierto es que estas divergencias están creando tal confusión en el ambiente, que el propio consumidor no sabe a quién creerle. Incluso las mismas agrupaciones defensoras de los consumidores se han manifestado a favor de una unificación, pero hasta el momento el Gobierno no da luces al respecto.

Se requiere actualización, la CBFA debería institucionalizarse en una “canasta básica única”, que permita mostrar bajo un solo prisma estatal el nivel o costo de vida en la república de Panamá”, opina Giovani Fletcher, presidente del Instituto Panameño de Derecho del Consumidor y el Usuario.

Sostiene, además, que en efecto, cualquier nueva agrupación a laque se le asigne esta tarea de crear una canasta única, debe acoger en forma obligatoria un listado general de alimentos de acceso popular, que logren matizar un número de proteínas y calorías que permitan llenar los estándares nutricionales referidos por la Organización Mundial de la Salud o la Organización Panamericana de la Salud.

También sugiere que en la elaboración de esa encuesta o medición oficial, participen sectores de la sociedad civil como las asociaciones de consumidores organizados.

¿Sube o baja la canasta básica?

Mientras instituciones como el MEF y la Contraloría coinciden en registrar tendencias similares en cuanto a los precios –aunque los promedios difieran–, la Acodeco sale de “toda tendencia en los costos de los alimentos y señala cifras en descenso”.

Así lo expresó la presidenta de Consumo Ético, Yakarta Ríos, al mostrar su preocupación por los datos recopilados por la Acodeco.

Recordó que mientras la canasta de abril del MEF y el IPC de mayo de la Contraloría muestran aumentos, la canasta básica de la Acodeco habla de una baja de 7.72 dólares (de abril), cifra que para la dirigente genera confusión y desconcierto al consumidor y conduce “al engaño o error”.

Aduce que las cifras oficiales se utilizan para diseñar políticas estatales y con el fin de que los gobiernos adopten medidas para resolver problemas de acceso a los alimentos, pero con las cifras de la Acodeco, el Estado se quedará corto en esta función.